Una vez definidos el diseño y la sostenibilidad, llega el momento de elegir cómo se hará realidad tu proyecto.
El sistema constructivo que elijas es la columna vertebral de tu obra y tendrá un impacto directo en el presupuesto final, los plazos de entrega y la calidad.
Te ofrecemos tres opciones, cada una con un enfoque único en la velocidad, la inversión y el proceso.
Este sistema se basa en técnicas convencionales como la construcción de muros de carga de ladrillo y hormigón. Es la opción más común y ampliamente dominada en el sector.
Este sistema utiliza elementos prefabricados en fábrica, como paneles de madera contralaminada (CLT), que luego se ensamblan en la obra.
Este es el sistema más avanzado, donde toda la estructura y los acabados se realizan en una fábrica como módulos terminados, que luego se transportan a la obra para su ensamblaje final.
Este sitio web utiliza cookies para ofrecerle la mejor experiencia de navegación.